Imprimir Enviar

UNA ECUATORIANA DEJA SU MARCA EN EL DESARROLLO INTERNACIONAL


Jessica Gallegos se trasladó a Estados Unidos para asistir a la universidad y nunca se hubiera imaginado que la decisión la llevaría por un camino de vida único.

Originalmente de Quito, Jessica se transfirió de Davidson College en Carolina del Norte—su primer hogar en Estados Unidos—a American University en Washington, DC, de donde se graduó.

Su interés por experiencias internacionales ya estaba presente durante su tiempo en la universidad. De hecho, ella participó en un programa de estudios en el extranjero en Londres, que se concentró en las ciencias políticas y la Unión Europea. Ella también aprovechó su tiempo en Washington DC, haciendo una pasantía en la Embajada de Ecuador donde tuvo la oportunidad de trabajar con el Embajador Luis Gallegos.

“Tengo el mismo apellido que el Embajador de ese momento, pero no estamos relacionados”, explicó Jessica. Durante su tiempo como pasante para la Embajada en Washington, DC, Ecuador formaba parte de la Corte Internacional de Justicia Criminal y Jessica tuvo la oportunidad de trabajar con el Embajador y el equipo político revisando casos y escribiendo informes. “También trabajé de cerca con el equipo cultural realizando acercamiento a la diáspora ecuatoriana en los EE.UU. y organizando eventos”, agregó. Esta fue una experiencia que, sin duda, influenció su espíritu ya interesado en los asuntos internacionales.

Hoy, Jessica es Asociada Profesional Junior en la Unidad de Desarrollo Social para América Latina y el Caribe en el Banco Mundial. “Yo trabajo principalmente en dos temas, el primero es crimen y prevención de violencia”, explicó Jessica. “Mi trabajo se centra principalmente en Centroamérica—Guatemala, El Salvador y Honduras son mis principales países. El otro cincuenta por ciento de mi tiempo, yo trabajo en temas de empoderamiento y empleo para los jóvenes en las industrias digitales y creativas, desde la animación digital a el desarrollo de aplicaciones “.

Después de sólo un poco más de dos años con el Banco Mundial, Jessica ya ha hecho un impacto único en las comunidades gracias a su pasión por su trabajo. Una de las experiencias más significativas que ha tenido durante su tiempo en el Banco Mundial fue cuando sometió la propuesta ganadora para el Fondo de Innovación de la Juventud, la competencia global del Banco Mundial para los jóvenes.

“Básicamente, se escribe una propuesta para un proyecto de desarrollo que se pueda implementar. Escribí una propuesta para un programa de reinserción para veinte niñas en Honduras que han sido víctimas de violencia o que estuvieron involucradas con pandillas, en una zona con escasa presencia policial “, dijo Jessica.

Su propuesta incluyó capacitación para el grupo de jóvenes en las áreas de liderazgo autoestima, maternidad y nutrición infantil—ya que 18 de las jóvenes son madres—y salud reproductiva, lo cual es un tema tabú en el barrio. El programa también enseña habilidades técnicas que podrían utilizar para empleo, tales como la fabricación de joyas. Como la líder del equipo y supervisora del proyecto, Jessica tuvo un papel importante en este programa innovador. Ella explicó, “fue un proyecto increíble y de empoderamiento para las niñas. La mayoría de los proyectos que se centran en la reinserción de los jóvenes que ha sido víctima de violencia o han estado involucrados con pandillas, se centran en los hombres. Las mujeres desempeñan un papel importante en la sociedad y eso fue lo verdaderamente innovador del proyecto “.

El programa ya acabó pero ella todavía está muy involucrada con el grupo en tratar de organizar un evento de recaudación de fondos para ayudarlas a establecer su propias microempresa de modo que puedan comenzar a generar algunos ingresos de las habilidades que aprendieron.

“Me encanta el trabajo que estoy haciendo en desarrollo internacional”, dijo Jessica. “Sobre todo porque este campo me lleva a tantos lugares. Estoy lista para ir a donde surjan oportunidades y donde pueda hacer un impacto. “

Sin embargo, viajar alrededor del mundo no es lo único que disfruta. Jessica también enumeró con entusiasmo todas las cosas que ama acerca de visitar a su familia en Ecuador. “Tengo un montón de amigos ecuatorianos en DC y tratamos de mantener vivas nuestras tradiciones, pero no es lo mismo que estar en Ecuador. Me encanta ir a casa con mi familia, la música, la comida y la gente “.