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LA INSPIRACIÓN QUE RESULTÓ EN ARTE

María (Loli) Lana llegó por primera vez a los Estados Unidos en 1981 cuando su padre empezó a trabajar en el Banco Mundial en Washington, DC. Pero, luego de siete años, regresó a Quito su ciudad natal.

Ella siempre supo que su vocación estaba en las artes. “Desde mi niñez mis padres siempre han apoyado mi pasión por la pintura y la escultura,” dijo.

Y fue ese apoyo de sus padres que la llevó a presentar su primera exposición de arte en la Embajada del Ecuador en Washington, DC a la temprana edad de 15 años. “La Embajada de Ecuador siempre ha sido una parte esencial de mi vida. Las personas que caminan por sus pasillos cambian, pero el edificio sigue siendo para mí un símbolo Ecuatoriano,” explicó.

A la temprana edad de 19 años, la Sra. Lana regresó a los EE.UU. para estudiar Arte y Escultura en la Escuela Corcoran de Arte y Diseño, donde obtuvo una licenciatura en Bellas Artes. Sus habilidades como artista de mural la llevaron a trabajar en escenografías para VH1, MTV y reconocidos restaurantes nacionales como Cheesecake Factory a través de la década de los 90.

En el 2011, la Sra. Lana pasó por una situación familiar muy difícil la cual se volvió la fuente de inspiración para su pieza más renombrada y su más reciente arte. “Fui forzada a un despertar espiritual luego de volverme la cuidadora de mi suegro, el cual padecía de cáncer de la piel. Los pensamientos negativos eran imparables,” explicó.

“Un día mientras observaba a mi suegro dormir, me comencé a enfocar en las gotas del suero. Gota a gota empecé a imaginar y contemplar el viaje de cada gota que bajaba y lentamente cruzaba la el transparente tubo echo de plástico hasta que llegaba a su cuerpo,” recordó Lana. Por esto el nombre de la exhibición es Infusión.
“Através de estas pinturas, pude transformar mi tristeza, ira y resentimiento en amor. Al comienzo de esta trayectoria , yo pensaba que lo estaba salvando a él, pero en realidad él me salvo a mi,” ella dijo con cariño.

Ahora, su exposición de renombre mundial ha desarrollado conciencia y se a vuelto fuente de inspiración para un sinnúmero de personas en Ecuador, Bosnia y Alemania. A través de su arte, Lana trata de proporcionar una voz de esperanza y felicidad a aquellos que están pasando por las mismas dificultades por las cuales su familia pasó.